Una visita guiada te ayuda a ver el palacio como algo más que un edificio gigantesco. Un guía oficial o certificado explica cómo el régimen de Ceaușescu construyó este edificio emblemático de 1.100 habitaciones, por qué se demolieron barrios enteros para hacerlo y cómo se utilizaron el mármol, las lámparas de araña y el simbolismo para proyectar poder.















